Vuelvo un año más con un análisis literario con tintes filosófico (la música se la dejo a los músicos) y desde la subjetividad propia de alguien que trata de dar una visión del texto y subtexto sin fanatismos ni academicismos.
Las cuartetas podrían encuadrarse dentro del típico inicio, nudo y desenlace de cualquier narrativa, aunque a mí me gusta más encuadrarlas dentro de la clásica estructura de cuatro actos del cine.
El primer acto, comienza con el nacimiento del personaje (EL NACIMIENTO DE LA OVEJA NEGRA) seguido de la descripción del contexto donde se desarrolla (EL REBAÑO DE LA OVEJA NEGRA)
El segundo acto (LA BALADA DE LA OVEJA NEGRA) desarrolla la historia que se quiere contar y el conflicto (EL LOBO Y LA OVEJA NEGRA). Curiosamente la historia de amor sería una subtrama abierta, un anexo que no es clave, podría eliminarse, pero que sirve para ahondar aún más en el personaje.
Durante el tercero acto (LA MATANZA DE LAS OVEJAS) el personaje comprende su situación, reflexiona, es casi una revelación. Por último, el cuarto acto o desenlace (LA DESOBEDIENCIA DE LA OVEJA NEGRA) es un final épico, potente, directo, emocionante, pasional y dramático (no necesariamente triste).
Sin más dilatación (como diría una comadrona) vayamos al análisis cuarteta por cuarteta:
EL NACIMIENTO DE LA OVEJA NEGRA
Nací una noche plata de carnavales,
sonaba el grito de un pueblo por las calles
Mi madre me miró a los ojos y dijo: “Dios mío,
un rebelde a este mundo he traío”
Noté un latido acompasao,
un tres por cuatro desbocao,
con el paso lento de los primeros intentos
conseguí abrir la ventana
Entró el levante a saludarme:
“Esta es tu tierra, yo soy tu aire”,
cuando quise darme cuenta con la piel aún negra y fresca
me entregué a la madrugada
Me amamanté con el calostro de la mar,
mi lana olía a tribu vieja y libertad,
hipnotizado y poseído, proferí el primer balido
y me puse a llorar y a cantar y a cantar
Con vino dulce una mujer me bautizó,
con un tanguillo vi brillar mi primer sol
Mi vida había comenzao y ya estaba enamorao,
esa fue mi perdición
Nací una noche plata de carnavales,
un rebelde, un rebelde, un rebelde parió mi mare
El personaje nace de una madre que instantáneamente identifica la rebeldía de su vástago, durante los carnavales y concretamente en Cádiz ‘noche plata de carnavales’. Un inicio terrenal y costumbrista ‘...sonaba el grito de un pueblo por las calles // Mi madre me miró a los ojos y dijo: Dios mío, // un rebelde a este mundo he traío’ que rápidamente desemboca en un desarrollo metafórico y poético muy gaditano. La referencia al Levante, amamantarse del mar, el tanguillo, el vino… aunque el verso que más me fascina es ‘mi lana olía a tribu vieja y libertad,’ alude en ella a los sabios antepasados gaditanos/carnavaleros que le precedieron y por supuesto al concepto clave del tipo en todas sus vertientes: la libertad. Por último, remata como empezó incluso en la música, ‘Nací una noche plata de carnavales, // un rebelde, un rebelde, un rebelde parió mi mare’
Resulta muy curioso y paradójico como durante todo el popurrí, no aparece ni una sola vez la palabra Cádiz, aunque muy presente simbólicamente hablando en todo el texto.
EL REBAÑO DE LA OVEJA NEGRA
Un pastor y dos leones
con un hierro incandescente
me marcó como a un esclavo
“Ahora a mí me perteneces
A partir de este momento,
como el resto del rebaño,
sentirás la piel quemada
por febrero cada año”
Me encerró con viejas glorias
con sus cuernos bien presentes
Mucho humilde disfrazao,
mucho coro y pocas nueces,
capitanes narcisistas,
vendepolvos del colmao,
hembras hartas de la ordeña,
subversivos callaos
Graciosillos por cojones,
fantasmones de la calle,
vitalicios presidentes,
aquí no se salva nadie
Carneritos que cantan y cantan y no cuentan nada
Jueces que un día perdieron torneos y no han olvidao
Todos pidiendo guerra y vacías las barricadas
Ese es mi ganao, ese es mi ganao
Amiguitos ladrones, la envidia llena el establo
ni los muertos se libran de su porción de castigo…
Desde entonces en el lomo clavao llevo sus cuchillos
Una vez descrito su nacimiento en la primera cuarteta, pasa a la descripción de su vida dentro del rebaño, su relación con el mundo en conjunto y con quienes lo conforman.
Hércules como símbolo de Andalucía ‘Un pastor y dos leones’ le imponen el camino vital ‘con un hierro incandescente // me marcó como a un esclavo’. Luego afina más, centrándose en febrero (el carnaval) dónde ha de adoptar una actitud sumisa ‘Ahora a mí me perteneces // A partir de este momento, // como el resto del rebaño, // sentirás la piel quemada // por febrero cada año’ Al finalizar esta estrofa, sutilmente el coreao hace un ‘shiiii’, manda a callar.
El niño de santa maría se topa con los viejos garantes del carnaval puro y sus ganas de revolucionar, rebelarse, tan propias de la juventud. Se enfrenta con la falsedad, narcisismo y pullita a los coros. ‘Me encerró con viejas glorias // con sus cuernos bien presentes // Mucho humilde disfrazao, // mucho coro y pocas nueces, // capitanes narcisistas, // vendepolvos del colmao,’ Un contexto lleno de estómagos agradecidos que repudian y cortan en seco cualquier acto que suponga un cambio del estatus quo. ‘hembras hartas de la ordeña, // subversivos callaos’
Una vez descrito el contexto, empieza a dar cera a sus compañeros de modalidad por su falta de compromiso. ‘Carneritos que cantan y cantan y no cuentan nada’ Cera al jurado que sólo es jurado para vengarse de alguna rencilla del pasado ‘Jueces que un día perdieron torneos y no han olvidao’, como los carnavaleros piden compromiso, pero a la hora de mojarse, nadie aparece ‘Todos pidiendo guerra y vacías las barricadas’
Ese el contexto de Ares ‘ese es mi ganao’ donde los amigos le han robado literal o no tan literalmente ‘Amiguitos ladrones, la envidia llena el establo’ Por todo ello, por rebelarse ante todo lo descrito ‘Desde entonces en el lomo clavao llevo sus cuchillos’ Curiosamente en el disfraz tienen literalmente clavados tres puñales. ¿será simbólico el tres? ¿jurado, amigos y compañeros de modalidad? ¿será como Pedro cuando negó tres veces a Jesús?…
LA BALADA DE LA OVEJA NEGRA
Blanca, toda ella era blanca,
olía las flores de la plaza España
Me observó furtiva,
me hirvió enseguida el tuétano y el alma
Blanca, menudita y blanca,
Agaché la testa, no solté palabra,
acercó su hocico,
tenía los ojitos esmeralda
Blanca, me dio mi primer beso en una mañanita malva,
pintando de colores mi oscurita y fría estampa,
trotamos por el prado yo seguía sus huellas blancas,
blancas…
Blanca, un mar de lagrimitas y sin doblar la espalda
se perdió para siempre, cada día echo el ancla,
esperando que vuelva y esta pena disuelva… Blanca…
Yo conocí a una ovejita,
se llamaba Ana María,
era negra y era blanca
según le daba la luz del día
Una escena amorosa, donde se sigue jugando con el personaje de la oveja. Aquí se esconde un homenaje que todo el mundo reconoció, pero si eres despistado o acabas de entrar en el mundo del carnaval yo te aclaro:
Referencia una cuarteta del popurrí de Los Piratas, su comparsa mítica de 1998 ‘Yo conocí a una ovejita, // se llamaba Ana María, // era negra y era blanca // según le daba la luz del día’ Aquí te dejo el momento original al que homenajea. https://youtu.be/ZA-JS4IPtn4?si=ZU0k_lL4-D3M5oug&t=214
Si sustituimos la historia de amor, por una historia de añoranza, quizás podríamos describir esta cuarteta como un canto nostálgico al mejor momento vital, carnavalescamente hablando, de Antonio Martínez Ares.
EL LOBO Y LA OVEJA NEGRA
Sobran borregos, faltan ovejas negras
Sobran borregos, faltan ovejas negras
cuando el lobo asoma sus colmillos y asalta la reja
El lobo está en las manos de los curas pederastas,
los labios asesinos de los hombres de la casa,
bajo la corbata verde, la soga de un fascista,
entre oriente y occidente y sus dioses terroristas
En las urnas que lloran por ti, Argentina,
en Ucrania, Yemen, Siria, Somalia, Palestina
En un rey que manda muertos como droga al estrecho,
en los puños de tres críos frente a uno en el colegio
Y rumiando y rumiando en un pasto de bobos
ni sentimos ni vemos que escondío en un recodo
ahí está el lobo, ya viene el lobo
Sobran borregos faltan ovejas negras… (¡Auuu¡)
Despertad animalitos, nos tienen acobardaos
Se acabó estar sometidos, dominaos, amaestraos,
anestesiaos, domesticaos
Faltan ovejas negras, sobran borregos
Faltan ovejas negras sobran borregos
cuando el lobo asoma sus colmillos afilando el miedo
El ecuador del popurrí. Si la anterior cuarteta hacía referencia a temas más personales o localistas, en esta se centra en problemáticas nacionales, globales y actuales.
Abre ‘Sobran borregos, faltan ovejas negras’ y cierra ‘Faltan ovejas negras, sobran borregos’ la cuarteta con el mismo recurso acertadamente.
Remata con una frase lapidaria ‘cuando el lobo asoma sus colmillos afilando el miedo’. Esta frase resume perfectamente las consecuencias de la rebeldía, cuando te rebelas creas incomodidad y repulsa en el oponente sobre quien la ejerces ‘el lobo’. Este responde con una advertencia ‘enseña sus colmillos’ y ejecuta una acción ‘afilando el miedo‘ en este caso miedo hacia todos los que cuestionan su autoridad.
La denuncia durante el desarrollo de la cuarteta es muy variada: La pedofilia en la iglesia ‘El lobo está en las manos de los curas pederastas’, el maltrato psicológico como violencia machista ‘los labios asesinos de los hombres de la casa’, la incursión de la ultraderecha ‘bajo la corbata verde, la soga de un fascista,’ conflictos entre oriente y occidente ‘entre oriente y occidente y sus dioses terroristas //En las urnas que lloran por ti, Argentina, // en Ucrania, Yemen, Siria, Somalia, Palestina’, las pateras provenientes de marruecos ‘En un rey que manda muertos como droga al estrecho,’ el bulling ‘en los puños de tres críos frente a uno en el colegio’.
Los coreaos son lobos aullando, son sublimes las segundas y los coreaos de esta cuarteta.
No solo denuncia, sino además conmina a todos a revelarse a convertirse en ovejas negras ‘Y rumiando y rumiando en un pasto de bobos // ni sentimos ni vemos que escondío en un recodo // ahí está el lobo, ya viene el lobo’ a dejar de ser corderos. Trata de despertar conciencias ante unos individuos pasivos ‘Despertad animalitos, nos tienen acobardaos // Se acabó estar sometidos, dominaos, amaestraos, // anestesiaos, domesticaos’.
LA MATANZA DE LAS OVEJAS
El adiós en los ojos de los viejos de la casa
De uno en uno caminan sin fe sin esperanza,
alguien comenta: “Un día nos tocará también la matanza”
Han echao el candao al camión de los suplicios,
una generación hoy servirá de sacrificio
y mi negrura quiebra las ataduras del cobertizo
El beso de mis padres en el barro se quedó
presente en la retina llantos, gritos de dolor
Corro como el viento, imposible de llegar
Juro con mi sangre que esta me las pagarán
Yo no soy un manso como el resto del corral
Corderito de dios ya no creo en tu cielo, tu mágico reino,
abomino de ti, un discípulo más del diablo me has vuelto,
echo al fuego tu libro mentiroso, tus palabras de amor
Corderito de dios, dónde está el paraíso que prometiste,
tu biblia es una cruz, el cuchillo cristiano de un matarife,
solo queda, solo queda mi rebelión
Observa como todos a su alrededor se han rendido ‘El adiós en los ojos de los viejos de la casa // De uno en uno caminan sin fe sin esperanza, // alguien comenta: “Un día nos tocará también la matanza” // Han echao el candao al camión de los suplicios, // una generación hoy servirá de sacrificio’
Sólo él reacciona ‘y mi negrura quiebra las ataduras del cobertizo’. Me encanta esta manera tan poética y al tipo de describir la indefensión aprendida ‘Han echao el candao al camión de los suplicios’ ha recibido tanto dolor que ya ni lo siente, la resignación.
Rememora su infancia, los valores que le dieron sus padres, los malos momentos y se niega a tomar una actitud pasiva como el resto ‘El beso de mis padres en el barro se quedó // presente en la retina llantos, gritos de dolor // Corro como el viento, imposible de llegar // Juro con mi sangre que esta me las pagarán // Yo no soy un manso como el resto del corral’
El resto de la cuarteta es un dialogo del personaje con dios (el dios cristiano) donde ha perdido la fe ‘Corderito de dios ya no creo en tu cielo, tu mágico reino,’ El concepto cordero de dios está muy presente en los textos del nuevo testamento. No sólo ha perdido la fe, es un reproche ante quien se siente engañado ‘abomino de ti, un discípulo más del diablo me has vuelto, // echo al fuego tu libro mentiroso, tus palabras de amor’ Siente que es un lastre vital, siente que su única salida es rebelarse. ‘Corderito de dios, dónde está el paraíso que prometiste, // tu biblia es una cruz, el cuchillo cristiano de un matarife, // solo queda, solo queda mi rebelión’
LA DESOBEDIENCIA DE LA OVEJA NEGRA
Destrocé la maldita alambrada cautiva
Me escapé trasquilao de esta perra vida
El pastor ha soltao tras de mí a sus bestias
Se acabó, da comienzo mi desobediencia
Parto hacia la batalla no llevo bandera,
solo una guitarra y mi calavera,
me voy con mi gente a esparcir las simientes de la libertad
A cambiar el mundo con canciones,
llegando a los huesos, los tendones
A morir matando si hace falta
que si algo nos sobra es la rabia
La marca del hierro me quema
En el horizonte la mar
Acoge niña a esta ovejita negra,
ábreme la puertecita, ay mi Tacita, del carnaval
Carnaval canalla e insolente
Carnaval, cunita de rebeldes
Carnaval, milagro de febrero
Carnaval la madre del cordero
Carnaval, carnaval, carnaval….
Carnaval
Toda buena historia ha de acabar y esta lo hace lo grande. El personaje escapa del pastor, de esta sociedad, del sistema ‘Destrocé la maldita alambrada cautiva // Me escapé trasquilao de esta perra vida // El pastor ha soltao tras de mí a sus bestias // Se acabó, da comienzo mi desobediencia’
¿Cómo hace entonces? Pues con las herramientas de todo carnavalero, con la libertad de pensamiento ‘Parto hacia la batalla no llevo bandera’, con su voz y su música ‘solo una guitarra y mi calavera’, creando conciencia ‘me voy con mi gente a esparcir las simientes de la libertad’, con sus coplas ‘A cambiar el mundo con canciones, // llegando a los huesos, los tendones’ ¿Hasta qué punto? ‘A morir matando si hace falta // que si algo nos sobra es la rabia’
Es plenamente consciente de su situación ‘La marca del hierro me quema’ pero tiene la convicción que Cádiz y el carnaval son la salida ‘En el horizonte la mar, Acoge niña a esta ovejita negra, // ábreme la puertecita, ay mi Tacita, del carnaval’.
A partir de aquí se explica solo. Un caudal de voces de Ramoni, Fali y especialmente Cateto coronan un final casi operístico. Medido, afinado y trabajado al milímetro por Antonio Martínez Ares y Geni Cheza.
Muchos dicen que es la mejor comparsa de Antonio desde su vuelta, yo difiero un poco. La Eternidad, es para mí, su comparsa (pre-viento de trece años) más completa, no la mejor, sino la más redonda.
Este el tipo de oveja negra, el concepto es muy muy potente y Antonio ha sabido como nadie sacarle hasta la última gota de originalidad y calidad.
Foto principal de https://www.facebook.com/LaComparsaDeMartinezAres realizada por https://twitter.com/farre_diaz